Bioéticas. Guía internacional de la Bioética

Portada del sitio > Noticias > Una joven pesa 21 kilos y pide ser sedada hasta morir

Tiene 19 años y padece una enfermedad irreversible

Una joven pesa 21 kilos y pide ser sedada hasta morir

Diario Popular (Argentina), 03-02-2011

Jueves 3 de febrero de 2011, por Bioéticas. Guía internacional de la Bioética

Melina tiene 19 años, la columna vertebral fracturada y pesa sólo 21 kilos. Padece una enfermedad irreversible y pide a los médicos del Hospital Garrahan, donde ha estado internada —con intervalos— desde el año y medio de vida, que la seden para que pueda transitar sus últimas horas dignamente. “Ya no soporta el dolor, la morfina no le hace efecto. Y no está siendo escuchada”, ruega Susana, su madre, a las autoridades del centro asistencial.

Melina tiene 19 años, la columna vertebral fracturada y pesa sólo 21 kilos. Padece una enfermedad irreversible y pide a los médicos del Hospital Garrahan, donde ha estado internada —con intervalos— desde el año y medio de vida, que la seden para que pueda transitar sus últimas horas dignamente. “Ya no soporta el dolor, la morfina no le hace efecto. Y no está siendo escuchada”, ruega Susana, su madre, a las autoridades del centro asistencial.

La mujer siente que su hija está agonizando en forma cruel —”llora de dolor, dice que le duele hasta el alma”— pero no exige la eutanasia, una práctica prohibida en Argentina. “No quiere la muerte pero ya no tiene fuerzas. Quiere que la duerman para transitar su etapa final sin sufrimiento”, cuenta su madre, conteniendo las lágrimas, a un canal de noticias.

De todos modos, la familia de Melina sostiene que hay un vacío legal para los casos que requieren una “medicina humanizada”. Susana explica que “también falla la Justicia que no atiende una necesidad urgente. Melina no sólo demanda una solución para ella sino que quiere que el tema cobre agenda pública para que otros, en su misma situación, puedan beneficiarse. A cualquiera puede tocarle algo así porque somos humanos”.

Dolor insoportable

Melina padece neurofibromatosis, un mal congénito producido durante la gestación por una mutación espontánea de sus células. “Se nace y se muere con esa enfermedad, que produce múltiples tumores. A ella se le hizo un cáncer dorso-lumbar por el que fue operada y que le fracturó su columna”, agrega Susana.

Ante la consulta de este diario, las autoridades del hospital pediátrico aducen que “no van a opinar respecto del tema”, pero aclaran que la madre de la paciente “tiene libertad para declarar lo que desee”. Desde el lunes de la semana pasada la joven permanece internada en el Hospital Garrahan en donde la mantienen bajo los efectos de sedantes que, con suerte dispar, mitigan los dolores que la paciente debe afrontar a cada minuto.

Al parecer, el Comité de Bioética del centro médico accedió a adormecerla durante el fin de semana pero ya recuperó la conciencia. “Ante el mínimo ruido, se despierta. Ella me dice: (los médicos) No me saben escuchar, no doy más de dolor”, confiesa Susana, con los ojos húmedos, sin poder resistir tanta angustia. Mientras espera una respuesta de las autoridades del hospital, la mujer permanece en vigilia junto a sus otros hijos y los familiares que se acercan para brindarle apoyo. “En realidad vivo acá. El año pasado tuvo 30 ingresos de emergencia, así que siempre estaba con el bolso preparado”, cuenta la madre y exige que “el caso necesita ser resuelto, ella quiere una respuesta para mitigar su dolor. Se siente muy vencida y avasallada en su dignidad, hace mucho tiempo que viene aguantando dolores físicos y psíquicos”, enfatiza.


Seguir la vida del sitio RSS 2.0 | Mapa del sitio | Espacio privado | SPIP | esqueleto